Para el béisbol panameño lo más impactante este año fue la inducción del ex lanzador de los Yankees de Nueva York, Mariano Rivera, al Salón de la Fama en Cooperstown, Nueva York. Pero el deporte rey de los panameños vivió más de una historia de impacto en este 2019 que hoy se acaba.

Aquí los principales detalles de los siete hechos que marcaron el béisbol este 2019:

Mariano Rivera entró a Cooperstown

Mariano Rivera entró a Cooperstown como el único pelotero en la historia elegido por unanimidad al recinto de los inmortales. El orgullo de Puerto Caimito estuvo perfecto en las votaciones en las 425 boletas procesadas para superar a Ken Griffey Jr., quien apareció en 437 de las 440 que alguna vez en el 2016.

Miembro de una dinastía extraordinaria de los Yankees en la década de los 90, Rivera no solo fue el mejor taponero de la historia, sino uno de los grandes héroes de postemporada – 42 rescate en 47 oportunidades – con una dificultad de 0.70 en más de 141 entradas.

El que es considerado como el mejor cerrador de todos los tiempos de las Grandes Ligas llegó al paraíso de Cooperstown con cifras grandiosas: 652 rescates, 5 títulos de Serie Mundial sacando 4 últimos outs; 0.70 en 141 entradas a lo largo de 96 juegos postemporada; un jonrón permitido durante 107 innings en 1996, su segundo año; registros de 1.38, 1.40 y 1.66 en las temporadas del 2005, 2008 y 2003; y una campaña de retiro con 6 triunfos 44 salvamentos y 2.11 en carreras limpias.

Es el segundo pelotero panameño en ser exaltado a la inmortalidad después que lo hiciera Rod Carew en 1991.

El historiador panameño, Alfredo Franceschi resalta:

«Yo pienso que Mariano hizo una bonita carrera en Estados Unidos y todos los honores recibidos se los ha ganado a pulso. Al igual que lo hizo Rod Carew»

El histórico draft de Daniel Espino

Otro gran impacto que registró este año el béisbol a nivel internacional fue la hazaña lograda por el joven lanzador Daniel Espino, quien hizo historia en la MLB, al convertirse en el primer latino seleccionado en el Draft Amateur 2019, en el turno 24 de la 1ra Ronda, por los Indios de Cleveland.

El serpentinero de 18 años, que ha impresionado por su lanzamiento en recta, que se mantiene entre las 94 y 97 millas por hora, ha alcanzado las 100 mph dos veces en su corta carrera. Cifras en manos, el lanzador istmeño, presentó los mejores argumentos dentro de su generación en el draft 2019.

En nueve aperturas en su último año de secundaria, tuvo promedio de carreras limpias de 0.32, a la vez que otorgó apenas 10 boletos y ponchó a 106 bateadores en 44 innings.

Sobre este hecho el ex pelotero y comentarista de béisbol de grandes ligas, Lauren Flores comentó:

«Es un hecho importante para nuestro béisbol. Dios quiera que alcance todas sus metas y que su brazo se mantenga saludable.»

El diestro, que mide seis pies y dos pulgadas y pesa 200 libras, es dueño de un gran arsenal: la recta de cuatro costuras, la de dos costuras, la curva, el slider y el cambio de velocidad. Todo indica que esta joven promesa apunta a ser el próximo as del montículo istmeño en las Ligas Mayores.

Una Serie del Caribe para la historia

Histórico fue también el triunfo del béisbol criollo en la Serie del Caribe. Los Toros de Herrera sorprendieron con la conquista de un título que los entendidos no esperaban y Panamá celebró con triunfo su regreso a las Series del Caribe, en esta edición que el país istmeño tuvo que armar a la carrera tras la crisis política en Venezuela.

Típicamente Panamá no forma parte de la Serie del Caribe dese los años 60, pero para el 2020 ya se había anunciado la intención de invitar a Panamá como invitado al certamen. Panamá había sido anfritrión del evento en 1952, 1956 y 1960. También el equipo panameños «Carta Vieja Yankees» se hizo con la victoria en el año 1950 en la segunda versión del evento.

En el 2019 la sede oficial del evento sería Venezuela pero, producto de la situación política en dicho país, la sede del evento se trasladó a Panamá a última hora. Se formó a un equipo de último momento bajo la casaca de los Toros de Herrera y sorpresivamente dicho equipo se llevó la victoria del evento con 4 victorias y una sola derrota. El director del equipo fue Manuel Rodríguez e incluyó a peloteros con experiencia en MLB tales como Manny Corpas, Enrique Burgos Jr., Allen Córdoba, Severino González y Javy Guerra. Guerra bateó para .389/.389/.722, lo cual le consiguió lo honores del MVP de la Serie del Caribe.

Darío Agrazal sacó su casta

Sin duda alguna impresionó por su buen desempeño el novato tirador coclesano Darío Agrazal con los Piratas de Pittsburgh, en un año de alzas y bajas para los beisbolistas istmeños en la Carpa Grande. Agrazal, de 25 años, dejó una buena impresión en la lomita después que los Piratas lo llamaron al equipo grande en junio.

El diestro debutó en las Grandes Ligas el 15 de junio y en su primera campaña terminó con 15 salidas, 14 de esas en rol de abridor, su marca de victorias y derrotas fue de 4-5, promedio de carreras limpias de 4.91, trabajó 73.1 entradas, ponchó a 41 y regaló 18 bases por bolas. El de Aguadulce demostró un buen control en sus lanzamientos y sobre todo mucho coraje. Tuvo promedio de 5.0 K/9, 2.2 BB/9 y 1.84 HR/9.

Sin embargo, los Piratas lo descartaron de sus planes futuros, para sorpresas de muchos, dejándolo libre después de tenerlo en sus filas por espacio de siete años. Fue adquirido por los Tigres de Detroit, equipo con el que tendrá que luchar por un puesto en el cuerpo de lanzadores en los entrenamientos primaverales.

Así pues, el diestro sacó la casta de su padre, con la diferencia que Darío Agrazal se destacó como lanzador izquierdo en los campeonatos nacionales.

El millonario bono de Preciado

También fue impactante el bono millonario que obtuvo con tan sólo 16 años el campocorto chiricano Reginald Preciado, quien estampó su firma el martes 2 de julio de 2019 con la organización de los Padres de San Diego. Preciado, de 16 años de edad, recibió un millón 300 mil dólares siento este el bono más alto para un prospecto istmeño.

Son pocos los bonos millonarios a los que han tenido alcance los prospectos panameños. Mariano Rivera firmó por un bono de 2,500 dólares en tiempos en los que ningún jugador imaginaba ver tanto dinero en el mercado como ahora. Rod Carew estampó su rubrica por un bono de 5 mil dólares.

El legendario jugador Héctor López recibió un bono de 500 dólares «y estaba muy contento», comenta Franceschi. Pero los Padres de San Diego no sólo vieron el potencial como jugador de Preciado, sino la madurez mental del jovencito. Esto que quedó evidenciado por el bono educativo que recibió.

La firma de Preciado con San Diego superó la del santeño Miguel Amaya(1.25 millones) con los Cachorros de Chicago. El pelotero chiricano, de 6 pies 4 pulgadas de estatura y 185 libras de peso, además del contrato recibió un bono adicional de estudio por 80 mil dólares.

De Preciado sobresale su destreza en el juego, poderoso bateo y su versatilidad en el cuadro. Además, que ha tenido un sostenimiento increíble siendo destacado desde ligas infantiles. Y su familia ha sido parte fundamental en formación, tan así que su firma tuvo que esperar en un principio porque estaban interesados en el lado de formación educativa de Preciado.

Otro momento de notoriedad que marcó el béisbol nacional fue la conquista campeonato Panamericano de la categoría Sub 10, en torneo celebrado en San José, Costa Rica.

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