Con las nuevas reglas que se aplicarán en MLB en la temporada de 60 partidos del año 2020 entra en juego una nueva regla que creará situaciones interesantes en los partidos. Según este artículo de MLB Trade Rumors, durante la campaña 2020 cada vez que un partido se vaya a episodios extra, el equipo a la ofensiva iniciará el episodio con un bateador en segunda base y sin outs. El artículo menciona lo siguiente:

  • El bateador (o un sustituto del bateador) que lidera una entrada continuará siendo el bateador que lideraría la entrada en ausencia de esta regla de entradas extra.
  • El corredor colocado en la segunda base al comienzo de cada media entrada será el jugador (o un sustituto de dicho jugador) en el orden de bateo inmediatamente anterior al bateador inicial de esa media entrada. A modo de ejemplo, si el bateador número cinco en el orden de bateo debe comenzar la décima entrada, el jugador número cuatro en el orden de bateo (o un corredor emergente) comenzará la entrada en la segunda base. Sin embargo, si el jugador en el orden de bateo que precede inmediatamente al bateador inicial de esa media entrada es el lanzador, el corredor colocado en la segunda base al comienzo de esa media entrada puede ser el jugador que precede al lanzador en el orden de bateo. Cualquier corredor o bateador eliminado del juego por un sustituto no será elegible para regresar al juego.
  • Para propósitos de calcular carreras ganadas, el corredor que comienza una entrada en segunda base de conformidad con esta regla se considerará un corredor que ha alcanzado la segunda base debido a un error de fildeo, pero no se cargará ningún error al equipo contrario o al cualquier jugador

Esta regla, que se utiliza en torneos internacionales como el Clásico Mundial de Béisbol, también ha sido utilizada en partidos de ligas menores como una manera de evitar que se jueguen demasiados episodios extra. Al comenzar con un corredor en base y sin outs se espera que los equipos tengan mayores posibilidades de anotar y, en consecuencia, terminar el partido más rápido. Esto será especialmente conveniente durante la campaña 2020 que ha sido fuertemente afectada por la pandemia de COVID-19.

Ante esta nueva regla, muchos analistas de béisbol y fanáticos en general han empezado a debatir sobre cuál es la mejor estrategia a utilizar en esta situación. Algunos consideran que la mejor opción para el equipo a la ofensiva es el toque de sacrificio que permitiría al equipo colocar un corredor en tercera con un solo out. Esta jugada, aunque parece conveniente, no es la jugada correcta. Se ha comprobado estadísticamente que el toque de sacrificio es una mala jugada y en este artículo te voy a explicar por qué.

El toque de sacrificio casi siempre reduce las probabilidades de anotar carreras

Una de las cosas que a mí me encanta del béisbol son las estadísticas. En MLB se toman muy en serio este asunto y llevan registros detallados de casi todo lo que sucede en cada partido que se disputa. Gracias a esta información tenemos datos registrados que nos permiten realizar análisis profundos y obtener información muy interesante.

En muchos países en los que se juega el béisbol, entre ellos Panamá, se acostumbra pensar que el toque de sacrificio forma parte de un estilo de juego basado en la estrategia. Una estrategia que consiste en hacer jugadas pequeñas, jugadas dentro del cuadro interior. Este estilo es un opuesto polar al estilo norteamericano que se basa casi siempre en el batazo largo y los home runs.

Pero, será cierto que jugar el béisbol con base base a jugadas pequeñas, utilizando el toque de sacrificio, es una buena estrategia? Los números dicen lo contrario.

A continuación les comparto esta tabla que se encuentra disponible en la página de internet de Tom Tango, un reconocido experto en estadísticas de béisbol.

Lo que esta tabla nos presenta es el promedio de carreras anotadas en función de los corredores en base y de la cantidad de outs. Los datos han sido divididos en periodos entre 1950 y 2015, aunque los números son similares entre un periodo y otro.

Lo que estos números nos dicen es que, por ejemplo, entre 2010 y 2015 cada vez que hubo bases llenas y sin outs, se anotaron en promedio 2.292 carreras. Cuando había bases llenas y 2 outs se anotaron en promedio 0.752 carreras.

Esta información fue obtenida a partir de las anotaciones de todos los partidos oficiales de Grandes Ligas celebrados en los periodos de tiempo indicados. Es decir, estas estadísticas se basan en hechos y no en cálculos. La mayor cantidad de carreras, en promedio, se producen cuando no hay outs y las bases están llenas (2.292). Con las bases limpias y sin outs el promedio es de 0.098, es decir, 98 carreras anotadas por cada 1000 oportunidades.

Utilizando esta información es posible para nosotros evaluar el efecto del toque de bola sobre la probabilidad del equipo de anotar. Los que defienden la teoría del toque de bola nos dicen que, si un hombre llega a base sin outs, se debe hacer un toque de sacrificio para que el corredor llegue a segunda base, pueda anotar con un hit y se elimine la posibilidad de una doble matanza. Esto en teoría suena bien, pero los números dicen otra cosa.

Poniéndolo en términos simples, por cada 1000 veces que un hombre llega a primera base sin outs, anota en promedio unas 859 veces (0.859). Cuando hay un hombre en segunda con un solo out, el promedio de carreras anotadas es de 664 por cada 1000 veces (0.664). Esto quiere decir que es preferible tener un hombre en primera sin outs que un hombre en segunda con un solo out, pues en promedio se anotaron casi 205 carreras más por cada 1000 situaciones de juego.

La premisa es simple: cuando un equipo ordena un toque de sacrificio con hombre en primera y sin outs está reduciendo sus posibilidades de anotar carreras. No lo digo yo, lo dice la historia. Esta es una situación que se repite una y otra vez en el béisbol de MLB desde 1950 hasta el presente.

Según las estadísticas, solamente hay una sola situación de juego en la cual es conveniente hacer un toque de sacrificio. Veamos:

Como podemos observar, en casi todas las situaciones en las que se puede producir un toque de sacrificio, las probabilidades de anotar carreras de un equipo se ven reducidas al intercambiar un out por el avance del corredor o los corredores.

La única situación en la que el toque puede representar un aumento en las probabilidades de anotar para un equipo es cuando hay hombre en primera y segunda sin outs. Antes del toque el promedio de carreras anotadas es de 649 carreras por cada 1000 veces y después del toque el promedio se eleva a 695 carreras por cada 1000 veces. Esto quiere decir que, en promedio, si un equipo adopta la estrategia de utilizar el toque de sacrificio cada vez que tengan corredores en primera y segunda sin outs, este equipo anotará aproximadamente 50 carreras más que si mantiene el bateo libre.

Ahora hablemos de la regla del hombre en segunda sin outs en el décimo episodio. Cuando hay corredor en segunda base sin outs y se ordena el toque de sacrificio, la probabilidad de anotar una carrera aumenta luego del toque. Sin embargo, el aumento es de 656 a 666, es decir, un promedio de 10 carreras por cada 1000 veces que se intente esta jugada. Para efectos prácticos, el promedio de carreras que anotan los equipos cuando tienen hombre en segunda base, sin outs, es el mismo que cuando tienen hombre en tercera con un solo out. El aumento en 10 carreras por cada 1000 oportunidades es tan bajo que podemos concluir que da completamente igual si se ordena el toque de sacrificio o no. El promedio de carreras que se anotan en dicha situación será el mismo antes o después del toque.

Conclusiones sobre el tema

Si bien es cierto que el béisbol que se juega en MLB no es el mismo béisbol que se juega en nuestros Campeonatos Nacionales, se espera que la variación en los resultados no sea muy grande. Si tuviésemos la capacidad de llevar las estadísticas de béisbol en Panamá a una instancia en la que podamos registrar todas las jugadas en cada situación de juego, nos daríamos cuenta que los números que obtendríamos serían similares a los de las tablas antes presentadas. En MLB estos números han permanecido constantes durante más de 50 años y es poco probable que la dinámica cambie si se analizan las jugadas de nuestro Beisbol Nacional.

Yo sé que hay mucha gente que no estará de acuerdo con lo planteado en este artículo, pero los números no mienten. No hay necesidad de entrar en discusiones absurdas sobre la manera correcta de hacer una jugada, pues los datos que tenemos a nuestra disposición nos dicen que está probado y comprobado que el intercambiar outs por el avance del corredor o los corredores casi siempre actúa en contra de los equipos a la ofensiva.

Las tablas presentadas aquí son resultado de recuentos estadísticos de miles de juegos, por lo cual podemos considerar que las muestras que utilizamos en este estudio son más que significativas.  Quien considere que el toque de sacrificio es la jugada correcta, la que siempre funciona, debería brindarse la oportunidad de probar con el bateo libre, registrar los resultados y encontrar la verdad.

 

Deja un comentario