Primero, un poco de historia. Los campeonatos nacionales se iniciaron en 1944 y a través de sus 76 años de historia han crecido hasta ser hoy el principal espectáculo deportivo en Panamá, aprovechando las rivalidades regionales y también, por mucho tiempo, la falta de beisbol profesional en nuestro país. Por otro lado, el beisbol profesional ha tenido una historia diferente, con su primera época de 1946 a 1972, que muchos llaman la época de oro del beisbol panameño cuando más de 20 peloteros alcanzaron las grandes ligas, hasta luego renacer en el siglo XXI con diferentes franquicias y recientes éxitos internacionales, pero todavía sin el apoyo económico y la popularidad para que realmente crezca.

Ahora de vuelta a la pregunta inicial, profesionalizar los campeonatos nacionales es lo que nuestro beisbol necesita? Veamos la evidencia primero. El beisbol profesional ha estado de vuelta con temporadas consecutivas desde 2011, y a pesar de que ha logrado cumplir su objetivo e impulsar la carrera de muchos peloteros tanto locales como extranjeros, todavía está muy lejos de tener la asistencia e interés del fanático que los campeonatos nacionales tienen.



Pero sin fanáticos, ningún deporte profesional puede tener éxito y sabemos que por muchos años se ha hablado que el modelo de la pelota nacional está obsoleto y hay que cambiarlo. Por tanto, creo que la mejor solución sería combinar lo mejor de ambos lados… usar la base de fanáticos y capacidad económica de los campeonatos nacionales… y juntarlo con el nivel de organización y soporte de las grandes ligas que las distintas ligas profesionales tienen.

Como se vería esto? Creo que lo mas importante seria la transición al modelo que ligas como la de Nicaragua y Colombia usan, donde se coloca un límite de jugadores importados, usualmente de 4 a 6 por equipo, dejando el espacio necesario para que nuestros peloteros locales puedan participar y crecer. Este modelo ya se ha aplicado en los campeonatos nacionales en años recientes y creo que con mucho éxito.

Otro punto clave es mantener y aprovechar las rivalidades y bases de fanáticos ya existentes en los campeonatos nacionales ya que esto es lo que le da sabor al juego. Claro que es difícil garantizar que la mayoría de los jugadores de cada equipo sean justo de la provincia que representa, que es justo lo que le gusta al fanático y le da sabor al campeonato… pero sería este punto lo que, al menos en un primer momento, le daría la chispa al beisbol profesional que necesita en Panamá.

Y usted que piensa? Contáctenos y envíenos sus impresiones, opiniones, ideas y demás.

Saludos,
Paulo Cagnatto

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