El poder venciendo a la velocidad y el control.

Desde que el lanzador Humberto Robinson se convirtió en el primer panameño en debutar en la MLB en 1955, otros 64 beisbolistas canaleros, han logrado esta proeza. En estos 54 años transcurridos no ha sido común ver a dos panameños enfrentarse cara a cara en un diamante. Uno en el cajón de bateo y el otro en el montículo. Pero menos frecuente ha sido que un criollo le conecte un cuadrangular a un compatriota en un partido de las Grandes Ligas. Esto solo ha ocurrido ocho veces.

Se jugaba el primer episodio del partido entre los Angelinos de California y los Tigres de Detroit el 22 de mayo de 1984, 41 mil 253 fanáticos albergados en el Anaheim Stadium fueron testigos, sin saberlo, de un hecho histórico para el béisbol panameño.

El mejor bateador nacido en tierras panameñas, Rod Carew vistiendo la franela de los Angelinos en su primer turno al bate conectó un batazo de cuadrangular, el número 90 de los 92 que disparó en su carrera de 19 años en la Gran Carpa. Rod Carew siempre se destacó por su destreza con el madero, acumulando 3 mil 05 incogibles (promedio de por vida de .328), razón por la cual muchos le llaman el Picasso del béisbol.

En el montículo por los Tigres estaba el coclesano Juan Berenguer, y este hecho quedó guardado en silencio como la primera vez que un bateador panameño le conectaba un jonrón a un compatriota en un juego de Grandes Ligas.

Carew bateó esa noche 2 hits en 3 turnos incluyendo el vuelacerca,  pero no pudo evitar la derrota de su equipo 3 carreras por 1, mientras que Juan Berenguer resultó el lanzador ganador con labor de 6 entradas en la que solo permitió 3 aislados imparables, ponchó a 9 y el bombazo de Carew que fue la única anotación que aceptó.

Sin embargo, esta no fue la única ocasión en la que el diestro coclesano formó parte de esta corta lista. El 4 de agosto de 1985 Berenguer fue apaleado por los Cerveceros de Milwaukee, cuando en apenas dos tercios de episodios trabajados permitió 7 imparables, 7 anotaciones, incluyendo un cuadrangular de su compatriota Benjamín Oglivie. El juego finalizó 14 carreras a 4, pero a pesar de las 7 anotaciones Berenguer no cargó con la derrota. Aquel cuadrangular sería el 228 de los 235 que conectaría en su carrera Benjamín Oglivie.

El 4 de abril de 1989 Berenguer recibe un tercer cuandrangular conectado por otro compatriota. Esta vez se trataba del juandieño Roberto Kelly, con el uniforme de los Yankees de Nueva York, le tronó un vuelacerca al coclesano en el 9no capítulo del partido donde los mulos de Manhattan vencieron 4 a 2 a los Mellizos de Minesotta en el Metrodome.

El juego estaba 3 a 2 favorable a los Yankees cuando salió el batazo de Roberto Kelly a la tribuna derecha sin compañeros en base. Este fue apenas el tercer vuela cerca que conectaba Kelly de los 124 que produjo en su carrera de 13 años en las mayores. Frank Viola, a quien Berenguer había relevado en el séptimo capítulo fue el derrotado.

El mejor cerrador del béisbol organizado, Mariano Rivera, también fue víctima del buen swing de Roberto Kelly. Esto ocurrió el 23 de agosto de 1997. El espigado y veloz jardinero criollo jugaba en ese momento para los Marineros de Seattle y le prendió un lanzamiento a Rivera en la baja del noveno capítulo, sin compañeros a bordo, pero suficiente para empatar el juego que estaba a favor de los Yankees 8 a 7. Al final Nueva York ganó 10 carreras a 8 en 11 entradas y Rivera fue el victorioso, pero no pudo evitar que su compatriota le arruinara el salvamento.

Una verdadera guerra de poder versus control finalmente resultó en un batazo de cuatro esquinas conectado por el poderoso Carlos Lee, el pelotero panameño con más vuela cerca en la MLB (358), contra Rivera, récord de salvamentos de todos los tiempos (652).

Este enfrentamiento se dio en el Comiskey Park el 23 de junio de 2000 entre Medias Blancas de Chicago y Yankees de Nueva York. Aquel día, 38 mil 773 espectadores gritaron a todo pulmón cuando «El Caballo», como se le conocía a Carlos Lee por su poder y su forma de correr, le disparó un tablazo solitario en el noveno acto a Rivera para empatarle el juego a tres carreras. A la postre, Chicago se alzaría con el triunfo 4 carreras a 3. Este fue el cuadrangular número 30 de Lee en su carrera de 14 temporadas.

Esa vez no funcionó la magia de «switch off» o «apaga y vámonos» y sucumbió ante el poderío del gigante de Aguadulce. Se le anotó un blown save a Mariano Rivera y de paso fue el lanzador derrotado, algo inusual en la grandiosa carrera del estelar serpentinero de Puerto Caimito, La Chorrera.

El herrerano Olmedo Saenz jugando para los Atléticos de Oakland también le enderezó una de las mortales rectas cortadas a 90 millas de Mariano Rivera para sacársela del mismo Yankee Stadium el 28 de abril de 2001.

Con el juego 7 a 4 a favor de los locales, el chitreano disparó el cuadrangular número 22 de los 73 que conectó en su carrera de 14 años, aquel día  en el noveno episodio capítulo con uno en base. Al final Rivera controló al resto de sus oponentes para salvar el partido y mantener el triunfo apretado de 7 carreras a 6.

Curiosamente, aquel 28 de abril fue un día histórico para los panameños en general, pues por primera y única vez jugaron 10 panameños en MLB en un mismo día. Sobre este tema escribimos un artículo hace algunos meses: Aquel día en el que 10 panameños jugaron en MLB.

Nuevamente el poder del chitreano Sáenz se hizo sentir contra otro serpentinero criollo, el 22 de junio de 2002. Olmedo Sáenz, defendiendo los colores de Oakland, le disparó un cuadrangular a Bruce Chen, que jugaba para los Rojos de Cincinatti. Esto ocurrió en el tercer capítulo de forma solitaria en el Cinergy Field, donde los Atléticos ganaron 10 a 3 y Bruce Chen cargó con la derrota. El batazo de Saenz fue el número 32 de su carrera.

La última ocasión que esta combinación tricolor se dió en un juego de MLB fue el 24 de agosto de 2013 en el Citizens Bank Park, cuando los equipos de Arizona y Filadelfia escenificaron un maratónico partido de 18 entradas que se extendió por 7 horas.

El santeño Randall Delgado abrió el juego por los D-backs y trabajó 6 episodios, con una gran labor de apenas 3 hits, 3 anotaciones y ponchando a 9 oponentes, saltó ganando el juego, pero sin evitar que el máscara chiricano  Carlos «Calicho» Ruíz de los Filis le sacara la bola del estadio en el quinto capítulo de forma solitaria. Calicho tuvo en ese juego 9 turnos al bate con 3 imparables, incluyendo doblete y jonrón y tres remolcadas. 20 lanzadores se usaron en ese partido, 11 de Filadelfia y 9 de Arizona que finalmente ganó el juego 12 a 7 . Randall Delgado no tuvo decisión.

Desde aquel día se han producido otros 16 encuentros de lanzadores panameños frente a bateadores panameños, pero no se ha vuelto a producir otro cuadrangular. El último extrabase, un doble, se lo conectó Rubén Tejada a Randall Delgado en 2016 y el último imparable hasta la fecha se lo conectó Javy Guerra (como campo corto) a Ariel Jurado el día 15 de septiembre de 2018, día en el que se produjo el último turno al bate de panameño vs panameño.

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