Johan Camargo inició el Spring Training de 2020 con un solo objetivo: recuperar su nivel de juego de 2018 y ganarse el puesto de tercera base titular de los Bravos de Atlanta. Sin embargo, por algunos comentarios que he visto en días recientes, es posible que la competencia con Austin Riley (el otro candidato a tercera base) no sea solamente por la  titularidad en la antesala, sino por un puesto en MLB.

Recientemente el director de Atlanta Brian Snitker dijo a algunos periodistas, incluido David O’Brien de The Athletic, que siente que tanto a Camargo como a Riley les conviene el tiempo de juego diario, en lugar de dividir el tiempo de juego en tercera base entre los dos o convertir a alguno de los dos en backup del otro. Enviar a uno de los dos a Triple-A “no está fuera de discusión“, dijo Snitker. “Tienen opciones (de ligas menores) y, a largo plazo, para la salud de nuestro club de pelota, eso es lo que creemos que podría suceder“.

Johan Camargo aún tiene opciones de Ligas Menores disponibles, por lo que podría ser enviado a Triple A sin ser expuesto al proceso de waivers. Hace algunos días escribí un post sobre Javy Guerra en el que explico qué significa tener opciones de Ligas Menores disponibles. En resumen, tanto Camargo como Riley podrían jugar en 2020 en Triple A sin tener que sacarlos del roster de 40 y esto le permitiría a los Bravos darles tiempo de juego constante. En el equipo de MLB no hay lugar para ambos y la organización quiere que ambos jueguen todos los días.

Actualmente Johan Camargo, de 26 años, batea .333 con un home run y 3 empujadas en Spring Training. Riley, de 23 años, batea .308 sin home runs o carreras empujadas. Ambos tienen 13 apariciones al plato; Camargo ha jugado 23 episodios a la defensiva en la tercera, mientras que Riley ha jugado 21.0 y 5.0 en la primera base.

He visto comentarios pesimistas de fanáticos panameños que argumentan que Riley bateó mejor el año pasado, que es uno de los mejores prospectos de la organización y que los Bravos lo prefieren como tercera base antes que Camargo. Algunos argumentan que Riley lleva ventaja por ser más joven, que es un jugador seleccionado de la primera ronda del draft, que los Bravos invirtieron 1.6 millones de dólares en esa firma, que Riley es estadounidense y Camargo no… Yo personalmente creo que la competición por la tercera base es cerrada, pero que al final el trabajo será para nuestro compatriota. Procedo a explicar mi punto de vista.

En 2019 Camargo se vio desplazado en tercera base por la presencia de Josh Donaldson. Y no es que Camargo sea mal jugador, simplemente Donaldson es un jugador extraordinario. En 2019 el ex-MVP de la Liga Americana bateó .259/.379/.521 con 37 cuadrangulares y 94 carreras empujadas. Además tuvo una gran temporada a nivel defensivo como tercera base titular, lo cual se tradujo en 6.1 WAR (¿qué es WAR y para qué se utiliza?). El WAR de Donaldson lo ubica como el octavo mejor jugador en la Liga Nacional, llegando incluso a conseguir votos para el MVP.

Por otro lado, el 2019 de Camargo fue para el olvido. Entre los 727 jugadores que jugaron al menos un partido en la Liga Nacional, Camargo ocupó el puesto 703 en cuanto a producción (-0.7 bWAR). Sí, el 2019 fue catastrófico para nuestro compatriota, especialmente luego de la temporada 2018 en la que fue el 28 mejor jugador en la Liga Nacional (3.7 bWAR). Caer 675 suena como algo difícil de creer, pero eso fue lo que le sucedió a Camargo.

Las razones para el fracaso del 2019 pueden ser varias. Desde el principio de la temporada Johan no contó con una posición fija. Mientras que en 2018 jugó la mayor parte de su tiempo en la tercera base (937.0 episodios), con breves apariciones en el campo corto (140.1 episodios) y la segunda base (19.0 episodios), en 2019 le tocó jugar al menos un episodio en el campo corto, primera, segunda y tercera base y los jardines izquierdo y derecho.

A pesar de las múltiples posiciones que jugó a la defensiva, Camargo no registró ni siquiera la mitad del tiempo que jugó a la defensiva en 2018 (550 episodios en 2019 vs 1096.1 en 2018). Tuvo exactamente la mitad de turnos al bate en el año 2019 (232) que en el año 2018 (464). Si eres un jugador joven que demuestra gran capacidad al más alto nivel como lo hizo Johan en 2018, lo que se espera es que te den más tiempo de juego y más estabilidad en tu trabajo, no que recorten tu tiempo de juego a la mitad y que te pongan a jugar en múltiples posiciones a la defensiva, algunas en las cuales no tienes experiencia.

Tratando de dejar el 2019 en el pasado, Johan Camargo se ha reportado al Spring Training en excelente forma física y ha provocado buenos comentarios por parte de los scouts y miembros de la organización de los Bravos de Atlanta. Donaldson se ha ido a Minessota y la única competencia que queda dentro del equipo es la de Austin Riley.

Riley, de 23 años, debutó en 2019 con bombos y platillos y ciertamente estuvo bateando muy bien durante sus primeros partidos. Sin embargo, desde inicios del mes de julio Riley básicamente se volvió un cero a la ofensiva.

El gráfico muestra la evolución del wRC+ de Austin Riley. El wRC+ es una estadística que resume la producción ofensiva global de un jugador y la presenta en una escala en la que 100 wRC+ es el promedio de la liga; 150 wRC+ es 50% mejor que el promedio de la Liga; 80% wRC+ es 20% por debajo del promedio. La gráfica nos da a entender que Riley empezó destruyendo la liga con el bate, pero desde el principio del mes de julio su producción calló por debajo de 100, lo cual lo convirtió en un jugador ofensivamente por debajo del promedio de la liga.

Johan Camargo, en cambio, se mantuvo como un jugador por debajo del promedio casi toda la temporada, a excepción del mes de junio en el que tuvo un par de partidos buenos y al final de la temporada, en septiembre, cuando empezó a batear bien antes de lesionarse y no poder jugar más durante el año.

Como ya he mencionado, para muchas personas es un hecho de que Riley va a ganar el puesto de la tercera base en Atlanta y que Camargo quedará relegado a la banca. Yo no lo veo tan claro. Aunque Riley terminó su temporada con 18 HR y 49 empujadas (.226/.279/.471), los gráficos antes presentados demuestran que dicha producción se produjo al principio de la temporada y que después del mes de julio Riley no aportó mucho al equipo. No por nada su producción global fue de 0.1 WAR, un jugador de nivel de remplazo.

Camargo, en cambio, terminó la temporada bateando fuerte y, de no haber sido por la lesión, posiblemente su producción global habría terminado en un nivel similar al de Riley. Talvez no en cuanto a cuadrangulares o a empujadas, sino a nivel global.

Como se ve en el gráfico, en 2018 Camargo se mantuvo bateando por encima del promedio durante básicamente toda la temporada. Nuestro compatriota ya ha demostrado que puede mantener un nivel de juego superior durante toda una temporada, algo que Riley aún debe demostrar.

En conclusión, la competencia entre Camargo y Riley no está tan inclinada en favor del estadounidense como muchos piensan. Camargo tuvo un mal año 2019, pero no precisamente por falta de habilidad, sino por circunstancias desfavorables. Al final del 2019 mostró una buena producción ofensiva y en 2018 demostró que puede ser un gran bateador y mantener su producción durante toda una temporada.

Riley bateó bien en sus primeros juegos en 2019, pero a finales de junio dejó de batear y se convirtió en un jugador con una producción ofensiva por debajo del promedio. También es un jugador más joven y con más opciones de Ligas Menores que Camargo, por lo que enviarlo a Triple A por un tiempo no le afectará tanto como a nuestro compatriota.

Sea como sea, la competencia por el puesto de tercera base de los Bravos está más interesante que nunca. Un jugador será el vencedor, mientras que el otro irá a Triple A. Los Bravos no quieren a ambos jugadores compartiendo tiempo de juego en el mismo equipo y esas son malas noticias para uno de los dos jugadores. Yo creo que Camargo será el vencedor, al igual que otros medios en los Estados Unidos. Hay quienes ven a Riley como el claro vencedor.

Aún hace falta poco más de 20 días para que termine el Spring Training y para que sepamos quien gana o quien pierde en esta competencia. Amanecerá y veremos.

 

 

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